En el segundo mes del año se evidencia una Junta Administradora Local de Puente Aranda activa, técnica y comprometida con los principales desafíos sociales, urbanos y comunitarios de la localidad. Mediante una agenda continua de sesiones plenarias, la corporación consolidó un ejercicio de control político, más allá del diagnóstico, para poner sobre la mesa la necesidad de soluciones estructurales a diferentes problemáticas y buscar un trabajo articulaos entre entidades distritales y la Alcaldía Local.
Uno de los debates más profundos giró en torno a la habitabilidad en calle, una realidad persistente en Puente Aranda. Durante la sesión, convocada para el último fin de semana del mes, los Ediles coincidieron en que los operativos aislados no son suficientes sino están acompañados de una política pública integral. Desde la JAL se insistió en que la atención a esta población debe reconocer su diversidad (personas con consumo problemático, recicladores, mujeres en condición de alta vulnerabilidad y ciudadanos con afectaciones en salud mental). La corporación fue enfática en que la solución no puede recaer en una sola entidad, debe ser una acción coordinada entre Secretaría de Integración Social, salud, seguridad y el nivel local, con enfoque de derechos y sostenibilidad en el tiempo.
Otro de los temas centrales fue el seguimiento a los servicios públicos. Así, en este mes, la JAL adelantó, con la participación de la UAESP, sesiones específicas para evaluar el plan de trabajo del Acueducto de Bogotá y la prestación del servicio de aseo. En estos espacios, los Ediles expresaron preocupaciones recurrentes de la comunidad como afectaciones por obras, fallas en la recolección, acumulación de residuos y debilidades en la comunicación con los barrios. El mensaje fue claro: la JAL reconoce los esfuerzos institucionales, pero exige mayor planeación, pedagogía y presencia territorial para evitar impactos negativos en la vida cotidiana de los habitantes.
La educación y la infraestructura escolar también hicieron parte de la agenda. La intervención al colegio Marco Antonio Silva fue analizada desde la voz de la comunidad y de los Ediles, quienes subrayaron que cualquier obra debe garantizar entornos seguros y condiciones adecuadas para los estudiantes. La corporación reiteró que el desarrollo urbano no puede ir en contravía del derecho a la educación, ni generar incertidumbre en padres, docentes y alumnos.
Hacia el cierre del mes, la JAL puso el foco en la juventud y la participación ciudadana. El debate sobre los avances de la Casa de la Juventud evidenció una preocupación compartida, la necesidad de contar con un espacio digno, permanente y acorde a las dinámicas juveniles de Puente Aranda; aunque se reconocieron las acciones adelantadas desde Integración Social y la atención brindada a miles de jóvenes, los Ediles insistieron en que la localidad tiene una deuda histórica con este sector. El reto es avanzar hacia una infraestructura propia que fortalezca los procesos formativos, culturales y de prevención.
Finalmente, la revisión del contrato 500-2025 para el fortalecimiento de instancias de participación permitió reflexionar sobre el valor de invertir en tejido social, conciliación en equidad y organización comunitaria. Para la JAL, fortalecer las instancias no es un trámite administrativo, sino una apuesta estratégica por una democracia local más sólida y cercana a la ciudadanía.
El balance en febrero deja un mensaje claro: la Junta Administradora Local de Puente Aranda mantiene una agenda activa, plural y orientada a los problemas reales del territorio. A través del debate, las citaciones y el control político, la corporación reafirma su compromiso con una gestión pública transparente, articulada con la Alcaldía Local y enfocada en mejorar la calidad de vida de toda la comunidad.
Contactos:
Correo: jalpuentearanda@gmail.com
Facebook: Junta Administradora Local de Puente Aranda
Instagram: jalpuentearanda016
