
Con tan solo 4 años, Alejandro Briñez Zuluaga se puso un dobok por primera vez, impulsado por la búsqueda de sus padres de canalizar su hiperactividad. Lo que comenzó como una actividad extracurricular se transformó en una pasión que lo llevó a destacar en el Taekwondo colombiano. Hoy, es campeón nacional y un referente tanto en el ámbito deportivo como académico, cursando el séptimo semestre de Derecho.
Alejandro inició su vida competitiva en 2017, debutando en el Bogotá Open. Uno de sus sueños se hizo realidad al integrarse a la Selección Bogotá, equipo con el que ha participado en múltiples eventos nacionales e internacionales, incluyendo los Panamericanos Universitarios. Su amor por el deporte creció con las emociones de la competencia, aunque en un inicio temía los golpes, especialmente en la nariz. Con el tiempo, encontró en el freestyle una nueva forma de expresarse y disfrutar del Taekwondo.
A lo largo de su carrera, Alejandro ha enfrentado desafíos tanto físicos como mentales. Lesiones en tobillos y rodillas han puesto a prueba su fortaleza, mientras que el reto de equilibrar su dedicación al deporte con los estudios y la percepción de su edad dentro de la disciplina han fortalecido su carácter. Sin embargo, gracias a su determinación inquebrantable, ha superado cada obstáculo que se le ha presentado.
Su enfoque combina el conocimiento deportivo con una visión administrativa clara. Alejandro sueña con dirigir el IDRD o formar parte del Comité Olímpico Colombiano, aportando su experiencia como atleta y abogado. Ya ha dado un paso significativo en esa dirección al desempeñarse como representante de los jóvenes en el Consejo DRAFE, una plataforma desde la que alza la voz por los deportistas y sus necesidades.
Hoy, Alejandro Briñez Zuluaga es un ejemplo de perseverancia y de cómo es posible unir pasión, disciplina y formación académica para inspirar a futuras generaciones.