
En el marco de la conmemoración del Día de la Discapacidad, vivimos una jornada llena de alegría, inclusión y sonrisas, en un espacio pensado para compartir, reconocer y celebrar.
La discapacidad hace parte de la diversidad humana. Más que una condición individual, implica la interacción entre las personas y las barreras del entorno. Por eso, avanzar hacia una sociedad más incluyente significa garantizar accesibilidad, respeto, igualdad de oportunidades y el reconocimiento pleno de derechos.
Durante la actividad, personas con discapacidad y sus cuidadores disfrutaron de un encuentro de esparcimiento que permitió salir de la rutina, tomar un nuevo aire y fortalecer los lazos a través de experiencias significativas.
La programación incluyó bingo, baile y música, generando un ambiente de integración y participación activa. Más allá de las actividades recreativas, fue una oportunidad para exaltar la vida, la resiliencia y el compromiso que, día a día, asumen con amor y valentía.
Estos espacios reafirman la importancia de promover entornos incluyentes, donde el respeto, la empatía y la diversidad sean protagonistas, y donde cada persona encuentre oportunidades para participar plenamente en la sociedad.