
En el marco del proyecto “Tejiendo seguridad y convivencia en Puente Aranda”, 16 conciliadores en equidad de la localidad finalizaron un proceso de formación orientado a fortalecer sus conocimientos en mediación y resolución de conflictos, así como en el uso de herramientas ofimáticas aplicadas al ejercicio de sus funciones.
La capacitación, brindada por la Alcaldía Local en alianza con la Fundación Iwoke, tuvo una duración de dos meses y abordó diferentes temáticas relacionadas con la convivencia, la atención comunitaria y el fortalecimiento de capacidades para el ejercicio de la conciliación.
Entre los temas desarrollados estuvieron:
Estrategias para el manejo de emociones en situaciones conflictivas.
Ley de Arrendamiento 820 de 2003. Enfoque de género y reconocimiento de violencias basadas en género y violencia intrafamiliar.
Enfoque poblacional dirigido a personas mayores.
Ley 1801 de 2016, Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
Nuevo Estatuto de la Conciliación, Ley 2220 de 2022.
Hostigamiento escolar.
Rutas de atención y entidades participantes.
Además, y como reconocimiento a su labor en la resolución de conflictos comunitarios, la Alcaldía Local organizó una cena formal para celebrar la culminación del proceso formativo y hacer entrega oficial de herramientas que contribuirán al desarrollo de sus labores. Entre los elementos entregados estuvieron computadores portátiles, chaquetas, maletines e implementos de oficina y aseo.
“La capacitación fue muy acertada porque nos permitió actualizarnos para prestar un mejor servicio a la comunidad. Es una forma de reconocer nuestra labor; nosotros facilitamos a la gente la resolución de conflictos y realizamos un trabajo ágil, viable y gratuito”, afirmó Joaquín Aragón Castellanos, conciliador en equidad del barrio Veraguas.

¿Qué es un Conciliador en Equidad?
La Ley 2220 de 2022, en su artículo 3 sobre definición y fines de la conciliación, señala que este es un mecanismo de resolución de conflictos mediante el cual dos o más personas gestionan por sí mismas la solución de sus diferencias, con la ayuda de un tercero neutral y calificado denominado conciliador.
La conciliación busca generar condiciones propicias para el diálogo, la convivencia pacífica y la construcción de paz y tejido social. Según la Ley, también tiene como finalidad la salvaguarda y protección del patrimonio público y el interés general.
De esta manera, un ciudadano que tenga algún conflicto con otra persona, por ejemplo con un vecino, puede dirigirse a la Casa de Justicia de su localidad, donde encontrará el Centro de Conciliación y podrá presentar su caso ante un conciliador en equidad, quien facilitará el diálogo para llegar a un acuerdo entre las partes.
¿Cómo ser Conciliador?
La Ley 2220 establece quiénes pueden postularse como conciliadores y señala como requisito principal ser colombiano, ciudadano en ejercicio y estar en pleno goce de sus derechos civiles, es decir, no tener deudas con la justicia ni procesos judiciales en curso.
Asimismo, la persona interesada en convertirse en conciliador debe ser abogado, contar con tarjeta profesional vigente y certificarse como conciliador en derecho de acuerdo con los parámetros establecidos por el Ministerio de Justicia y del Derecho. También debe estar registrado en el sistema de información de esta entidad, inscribirse en un centro de conciliación y formarse conforme a lo dispuesto en el artículo 46 de la Ley.
La normatividad también establece que el conciliador debe gozar de reconocimiento comunitario y haber residido mínimo dos años en la comunidad donde ejercerá esta labor.
Las organizaciones cívicas son las encargadas de postular a los candidatos, mientras que los Tribunales Superiores de Distrito Judicial y los jueces competentes designan a los conciliadores en equidad que cumplen con los requisitos establecidos por el Ministerio de Justicia y del Derecho.
“Ser conciliador es prestar un servicio social gratuito. Se requiere responsabilidad y disposición para aportar a la solución de conflictos en el territorio, como casos relacionados con maltrato a personas mayores, cuotas alimentarias o arrendamientos, entre otros”, comentó Betsabé García de Barros, conciliadora en equidad del barrio Milenta.